Te lo resumo: ¿Qué es Pornoterrorismo?

En palabras simples, cuando hablamos de pornoterrorismo estamos frente a un movimiento artístico que busca romper con la manera que vemos y sentimos – en primera instancia- el erotismo, -y en última instancia- el binarismo de género «hombre – mujer».

Esto contempla generar, por medio de performances de alto calibre no apta para personas sensibles, un imaginario sexual donde se tomen en cuenta las sexualidades periféricas, no binarias y disidentes. Esto quiere decir, representar y exponer el goce de «corporalidades» trans o no binarias, en contraposición a la pornografía heterosexual que podemos encontrar en diferentes sitios de Internet.

Pero esto va aún más allá. Busca el cuestionamiento del goce y la experiencia de la sexualidad, subvirtiendo la visión heteronormada del sexo y la producción audiovisual de este, donde se tiene a la mujer como fuente del placer y al hombre como el sujeto deseante.

Según filósofos/as destacadas del ámbito del feminismo y la deconstrucción -los cuales van de la mano con el movimiento pornoterrorista-, se busca romper con el paradigma de la producción cultural heteronormada, tanto en el arte audiovisual, escrito, o la acción directa, exponiendo la pobreza sexogenital.

Las performances pornoterroristas van desde lo ridículo a lo grotesco. Para los pornoterroristas, la mujer es quien debe tener la dirección del filme, una película que represente fielmente el deseo erótico femenino como respuesta política y de protesta frente al goce heterosexual, el cual en la perspectiva feminista y decontruccionista podría llegar a ser colérica, asquerosa o hasta jocosa, cayendo muchas veces en una serie de juegos que involucran coprofagia (ingestión de heces fecales), auto lesión, violencia explícita, entre otras cosas.

Tal como se señala en el inicio del texto, se configura a través de un acto que transgreda la concepción normal de lo que nosotros consideramos erótico. Lo más importante de todo esto, es disputar el espacio entre «hombre mujer», dentro de lo que consideramos normal, entregándole un significado totalmente nuevo al asunto en cuestión. Lo que se busca es transgredir la norma establecida, apropiarse de algo tan común y cotidiano como el binarismo macho – hembra que se encuentra natural y biológicamente en los mamíferos, e ir más allá. Se busca una disputa de género, para luego socavar con los cimientos de la creencia y norma general, e instalar a nivel social una respuesta totalmente diferente: aquello llamado «no binario».

Esto último puede o no gustarte, puedes buscar argumentos científicos o dogmáticos para apoyarlo o refutarlo, pero existe algo que sí es empíricamente fácil de corroborar: sectores políticos –uno más que otro– lo ocupa como «caballito de batalla» para instalar ciertos temas o visiones de mundo que les acomodan a los partidos o colectivos que se demuestran afines a estas ideas, o bien, les son útiles para sus causas.

Esto es observable por medio de los colectivos disidentes, de corte deconstruccionistamuchos de ellos comunistas o anarquistas de una u otra vertiente-, así como en el llamado «Lobby LGBTI+«, que no es más que organizaciones de la sociedad civil con personalidad jurídica que intentan influenciar en la política formal para que se generen ciertos tipos de ley.

¿Tienes alguna experiencia como espectador de estos actos? ¿Participas de algún grupo afín a estas ideas?

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Escrito por Nico